Si notas que el agua sale más floja de lo normal, lo primero es identificar si el problema afecta a un solo grifo o a toda la casa — la causa y la solución son muy distintas en cada caso.
Solo un grifo tiene poca presión
Lo más habitual es que el aireador (la piecita metálica de la boca del grifo) esté obstruido por cal o sedimentos. Se desenrosca, se limpia con vinagre o se cambia por uno nuevo — una reparación de minutos y muy económica.
Toda la casa tiene poca presión
Si el problema afecta a todos los grifos, hay que mirar más arriba en la instalación: la válvula reductora de presión general, una posible obstrucción en la acometida o, en edificios antiguos, tuberías con cal acumulada en su interior.
¿Ha empezado de repente o siempre ha sido así?
Un cambio repentino suele apuntar a una obstrucción puntual (sedimento, cal) en un tramo concreto. Si siempre ha sido baja, es más probable que sea un tema de instalación general o de la propia presión de suministro de la zona.
Cuándo llamar a un fontanero
Si limpiar el aireador no soluciona el problema, o si afecta a toda la vivienda, conviene revisarlo en persona para no aventurar un diagnóstico a distancia.
Puedes hacer nuestro test rápido de presión de agua para tener una primera orientación, o pedirnos presupuesto directamente.