Un golpe seco, un silbido continuo o una vibración cuando cierras el grifo: cada ruido apunta a una causa distinta. Aquí te explicamos los más habituales.

Golpe de ariete (un golpe seco al cerrar el grifo)

Es el ruido más común. Se produce cuando el agua se detiene bruscamente al cerrar una llave o electroválvula, y la onda de presión golpea la tubería. No suele ser grave, pero si es muy frecuente puede acabar dañando juntas y grifería.

Silbido continuo

Suele indicar una válvula o grifo que no cierra del todo, o una presión de red más alta de lo normal pasando por una zona estrecha de la instalación.

Vibración o "traqueteo"

Frecuente cuando una tubería no está bien sujeta a la pared y se mueve con el paso del agua, especialmente al arrancar electrodomésticos como la lavadora.

Ruido de burbujeo

Puede deberse a aire atrapado en la instalación, algo habitual tras un corte de suministro o una reparación reciente.

¿Cuándo preocuparse?

Un ruido puntual rara vez es urgente. Si es constante, ha aparecido de golpe o viene acompañado de manchas de humedad, conviene revisarlo antes de que vaya a más.

Si te ocurre en Ontinyent o alrededores, escríbenos y te ayudamos a identificar el origen.